La audición es un sentido fundamental para el desarrollo del lenguaje, la comunicación y el aprendizaje en los niños. Detectar a tiempo una posible pérdida auditiva es clave para minimizar sus efectos y garantizar un desarrollo adecuado. A continuación, te contamos las principales señales de alerta y qué hacer si sospechas que tu hijo puede tener problemas de audición.
Señales de alerta según la edad
En los primeros meses de vida (0-6 meses)
- No reacciona ante sonidos fuertes.
- No gira la cabeza hacia la fuente de un sonido.
- No emite sonidos o balbuceos.
- No se calma con la voz de los padres.
De 6 a 12 meses
- No responde cuando le hablan o llaman por su nombre.
- No imita sonidos o gestos.
- No emite balbuceos variados ni intenta comunicarse con sonidos.
- No muestra interés en juguetes sonoros o música.
De 1 a 2 años
- No dice palabras sencillas como «mamá» o «papá».
- No sigue instrucciones sencillas.
- No identifica sonidos comunes del entorno.
- Prefiere comunicarse con gestos en lugar de palabras.
A partir de los 2 años
- Su lenguaje es limitado o poco claro para la edad.
- No responde correctamente a preguntas simples.
- Parece desinteresado en cuentos o canciones.
- Sube el volumen de la televisión más de lo habitual.
- No responde cuando no está de frente a la persona que le habla.

Factores de riesgo
Algunos niños pueden tener mayor predisposición a sufrir problemas auditivos, especialmente si presentan:
- Antecedentes familiares de sordera.
- Prematuridad o bajo peso al nacer.
- Infecciones durante el embarazo (rubeola, citomegalovirus, toxoplasmosis).
- Uso de medicamentos ototóxicos.
- Infecciones de oídos recurrentes.
¿Qué hacer si sospechas que tu hijo tiene problemas de audición?
Si notas alguna de estas señales, es importante actuar rápidamente:
- Consulta con un pediatra o especialista en audición: Un examen auditivo temprano puede detectar cualquier problema.
- Realiza una prueba de audición: Existen diferentes métodos adaptados a cada edad para evaluar la capacidad auditiva.
- Estimula el lenguaje y la comunicación: Habla con el niño, cántale, léele cuentos y fomenta su interacción social.
- Evita la automedicación: Algunos medicamentos pueden afectar la audición, por lo que siempre deben administrarse bajo supervisión médica.
- Protege sus oídos: Evita la exposición a ruidos fuertes y controla el volumen de dispositivos electrónicos.
Conclusión
Detectar la sordera en niños a tiempo permite tomar medidas que mejoren su calidad de vida y desarrollo. Un diagnóstico temprano y el apoyo adecuado pueden marcar una gran diferencia en su capacidad de comunicación y aprendizaje. Si tienes dudas, no dudes en consultar a un especialista en audiología infantil para obtener la mejor atención para tu hijo.

